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viernes, 11 de noviembre de 2011

CEMENTERIO CIVIL DE LA BARRANCA (Lardero)

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Había oído hablar de un cementerio civil en la zona de Lardero, y de muchos fusilamientos habido en La Rioja, los cuales se habían llevado a cabo en la zona de Lardero.

Lo cierto es que en esa zona visité otros dos cementerios, uno muy viejo, y otro más moderno, (municipal) pero en ninguno de ellos encontré ese rastro que seguía...;  quiso la fortuna de que una buen amigo riojano me pusiese en la dirección correcta, y mi impresión fue imponente al llegar a la zona.

La PERSEVERANCIA y la PRESERVACION de la memoria es lo que ha llevado a unos hombres y mujeres (Asociación La Barranca) a levantar un CEMENTERIO CIVIL, no sé si en España hay más , pero desde luego que en el año de 1979 con la “Democracia” recién inaugurada se hiciera eso, levantar un Cementerio Civil,  en una tierra que tenemos relacionada  con curas, monjas y militares, al igual es un tópico y una visión errónea de un norteño, en todo caso ese proyecto es toda una epopeya.

No es que que solo se  haya levantado un Cementerio en el Dehesa de Almida, Barranco de Barriguelo (carretera de Entrena a Lardero)  sino que además  se ha trabajado en la labor de preservar la memoria. Hombres y mujeres detrás de la Asociación La BARRANCA, han hecho todo un ejercicio de PRESERVACION DE LA MEMORIA y han rescatado ellos, los  familiares, los amigos, y republicanos  la memoria de más de 400 personas,  que entre los meses de Septiembre a Diciembre de 1936,  fueron vilmente asesinados,  Y en ese enclave funerario  están sus nombres... y los de otros muchos
Muchos más murieron en otros lugares de La Rioja, aproximadamente 2.000 en total. Aquí están, los dos mil que casi podemos ver, los cuatrocientos que casi podemos tocar: obreros, agricultores y jornaleros, sastres, barberos, albañiles, carpinteros, maestros, funcionarios, alcaldes y concejales, militantes políticos, sindicales, gente comprometida con sus ideas, con su tiempo, con su pueblo, con las reformas y empeños de la República, gentes de buena voluntad”
Lo cierto es que impresiona llegar a ese recoleto lugar, casi invisible pues está en un recodo de la carretera,   y contemplar toda esa explanada cercada  con muro y verjas; cuya más alta referencia se situa  en los “pasos perdidos” de este duro Oriente Eterno, un  escultórico monolito que  impresiona,  y que nos avisa de lo que a continuación veremos.

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Una vez franqueamos  la puerta, (solo se abre el Cementerio los fines de Semana) nos encontramos con  una explanada con dos hileras de  anónimos catafalcos funerarios,  sin nombres, y a su cabecera unas viejas, unas madres enlutadas  en espera y lloro de aquellos que no volverán,  y que año tras año, contra viento e intolerancias, han mantenido la memoria digna de los que allí fueron asesinados.

Dos figuras escultóricas las representan en ese espacio de espera esa añeja esperanza llena de dolor.

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Detrás de esa estçatica esperanza enlutada, un edificio con toda una larga lista de nombres y mujeres que fueron vilmente asesinados en la Rioja

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En el año 2009  , en el 30 Aniversario se leía este manifiesto:
Hoy, 30 años después, 73 años después de vuestra injusta muerte, alzamos nuestra voz desde este pequeño rincón para proclamar ante quien quiera oírnos:
1º, que fuisteis asesinados por vivir y defender los valores que representaba la República: libertad y democracia; y por el empeño de la República, que fue vuestro también, en limar las diferencias sociales y económicas que se sufrían en aquellos años.
2º, que vuestra muerte fue injusta y sólo se debió al objetivo de los militares sublevados de acabar con la democracia y la libertad.
3º, que nuestras familias y nuestra gente nos inculcaron el cariño a vuestras personas y el respeto a vuestras ideas, nunca el deseo de revancha ni el de venganza. Tan sólo el de justicia con vuestra memoria y con vuestras ideas. Y es desde ahí desde donde ofrecemos nuestra mano a todas las personas de buena voluntad que compartan con nosotros el deseo de un futuro en paz desde la justicia y desde la verdad.
4º, que al recordaros y homenajearos como personas y ciudadanos queremos hacerlo también con el régimen republicano al que fuisteis fieles. Sabemos que una palabra, aunque sea la de República, no cambia el mundo por sí sola. Pero sabemos también que la vieja bandera de la libertad, la igualdad y la fraternidad sólo puede encontrar su sentido y su camino en una República de ciudadanos libres, por la que seguiremos trabajando y que esperamos vivir y compartir más pronto que tarde.
5º, no queremos acabar sin dejar constancia de algunas de las reivindicaciones que compartimos con otras Asociaciones. En primer lugar exigimos a todos los Ayuntamientos de La Rioja que, de acuerdo con el artículo 15 de la llamada Ley de la Memoria Histórica (una Ley que nos hubiera gustado más cercana a las propuestas del conjunto de Asociaciones y Entidades que trabajan y viven el mundo de la Memoria Histórica), tomen “las medidas oportunas para la retirada de escudos, insignias, placas y otros objetos o menciones conmemorativas de exaltación, personal o colectiva, de la sublevación militar, de la Guerra Civil y de la represión de la Dictadura”. Esto significa el cambio de nombres en plazas y calles y la eliminación de las últimas lápidas que en las paredes de algunas iglesias recuerdan, únicamente, a los caídos del franquismo.
En el mismo sentido exigimos al Gobierno de la Nación que habilite fórmulas administrativas y presupuestarias más directas y generosas con las personas y asociaciones que quieren exhumar los restos de sus familiares, que yacen todavía tirados en cunetas y fosas comunes.
Por último y desde nuestro convencimiento de que este Cementerio Civil de la Barranca es parte de nuestra historia, una historia que debemos conocer y preservar, invitamos a todos los Institutos riojanos a que incluyan su visita entre las distintas actividades complementarias de sus planes de estudio.
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Valga este post para recordar a los fusilados, a las madres que aguantaron estoicas el embate del totalitarismo y no dejar que la Memoria se pierda.

Fotos @ Víctor Guerra.

martes, 1 de noviembre de 2011

REFLEXION FUNERARIA POR DIFUNTOS

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Ejemplo del tratamiento de modernez en la tumba de un histórico socialista gijonés 

LA MEMORIA Y LA CARCOMA FUNERARIA

Todos tenemos claro que nuestros cementerios, los parroquiales, los municipales, los civiles incluso esos otros “recintos funerarios” tan extraños como las fosas de los represaliados de uno y otro bando, o los cementerios “moros” como el de Barcia, o evangélicos como el de Mieres, son parte de nuestra historia, y por tanto han de conformar parte de nuestra memoria histórica.

Digamos que la muerte con independencia del poderío de cada cual nos hace a todos iguales, tan solo tras el trafago al Oriente Eterno hay un después donde el campo de la muerte se define, clasifica y divide en función de estéticas, de poderíos, de soberbias y de modestias, lo cual muchas veces ya tales distingos se denotan en las esquelas. Pero ese componente se hace más patente, si cabe, en los recintos funerarios, a veces llegando al absurdo lo cual a veces se manifiesta en epitafios, o en otras vanidades de las cuales el difunto ni sabe , ni se entera, y que en general podemos decir que es una exhibición del difunto pero más aún de los dolientes vivos.

Hasta tal punto a veces llega la discriminación que en un cementerio del Levante, un enterrador estaba enfadado porque en su ausencia le habían enterrado en la parte no debida a un parroquiano, ya que esté pertenecía a una cofradía o asociación que protocolariamente se enterraba en otra parte del cementerio, y barruntaba que si el ayuntamiento no le daba el consiguiente permiso, conjeturaba hacer el cambio por su cuenta y riesgo… Lo que es la muerte, y lo que es nuestra memoria….

Mucho se revindica ahora lo de la memoria, pero lo cierto es que a nuestros cementerios salvo tres días al año les damos bastante la espalda, es como si tocara pasar a otra cosa, como un cansancio de tristeza tras todos los Santos y los Difuntos, que en el fondo no es más que hombres y mujeres dormidos en espera de la eternidad, pero cuyos sempiternos emplazamientos olvidamos pronto, y ese olvido lo observamos a menudo en panteones que se van quedando corroídos por el paso del tiempo, o en esas tumbas despanzurradas que enseñan sus más profundas negruras, o esos restos de un quehacer canteril, o de forja repartidos por los camposantos, sin ton ni son…

A nuestros monumentos funerarios les atacan esos dos males la falta de memoria histórica y la carcoma del tiempo y la modernez, y como no, las modas, al igual que les pasó a nuestras abuelas con las cocinas que les dieron el cambiazo del castaño por la formica, pues a nuestros cementerios les está sucediendo lo mismo, a raudales la carcoma de la modernez devora espacios singulares por el igualitarismo del mármol negro, con cristo de plástico, es como si estuviera entrando un cierto virus igualitarista; antes fueron los nichos, ahora esa especie de catafalco negro que iguala y no distingue, y que ni siquiera entretiene al paseante que esperan encontrar en esas duras camas de eternidad, la singularidad, el toque personal, o la leve diferencia de quien puede y lo expresa o quien no quiere y deja la muerte funeraria como un trasunto en manos de los vivos.

 Aunque tampoco hay que llegar al extremo de los “sociatas” gijoneses que suplen su falta de rojez, pintando el catafalco de unos de sus históricos del rojo que a ellos les falta.

Es una lamentable error que dejemos caer por desidia la escultórica funeraria, o el urbanismo y arquitectura funeraria o la simple forja representada en simples cruces, que son la memoria, además de la que aportan difuntos, memoria que se nos va entre los resquicios del voluntario alzheimer social que padecemos.

Espero que nuestro Cementerio del Sucu, se le acabe cayendo la frontera topológica del muro y se convierta en un cementerio –jardín con el reverdecer de los elementos románticos, o al Lawn cemetery, que le da otro encanto más anglosajón y cuyos modelos podrían verse versionados en el Parque de los Pericones en un futuro Jardín de la Memoria.

Espero que así sea.
Víctor Guerra

Nota: Articulo publicado en el diario La Nueva España (edición de Gijón) el 2/11/ 2011

jueves, 13 de octubre de 2011

La Imaginería funeraria de Poblenou (Barcelona)

Comentábamos  en el post anterior el tema de la organización espacial del Cementerio de Problenou, en tanto que partía de concepciones muy vanguardistas como era el igualitarismo que se muestra a lo largo de todo el cementerio, y en especial en al espacio dedicado a los nichos que ocupan el 90% por cierto del espacio.

En los espacios centrales y en la parte posterior del Cementerio es  donde se pueden observar las realizaciones más representativas de la preclara burguesía industrial en alza, que deja ver su poderío económico y sus gustos estéticos en panteones y sobre manera en la imaginería que envuelve a todas estas realizaciones funerarias.

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Un ejemplo de esa pujanza es la portada de entrada que tiene dos imágenes, una a cada lado
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               FE                                                 Y                       ESPERANZA
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Figura de un ángel llevándose a una mujer escultor Fabiani (1835-1914) y  el trabajo del panteón es del maestro Pere Bassegoda Mateu 1880-
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 Arquitecto Mariano de Thos de Bofarull  1907
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La escultura estrella del Cementerio  EL BESO DE MUERTE  que fue proyectado por el marmolista Jaume Barba en 1930
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Texto y Fotos @ Víctor Guerra