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martes, 3 de marzo de 2009
ADIOS, UNA REVISTA FUNERARIA
martes, 24 de febrero de 2009
'Departures', una película japonesa sobre las pompas fúnebres
viernes, 20 de febrero de 2009
El Oriente Eterno en las páginas Webs de la Masonería (GLSE)
Aunque ya he visto que el editar este nuevo espacio, hay Hermano que han montado su propio "Oriente Eterno Masónico" Felicidades.
Se encuentra el citado apartado dentro de la pagina general de la Obediencia, y cuando se llega a ella uno se encuentra con un frontispicio , con un dibujo dedicado al Oriente Eterno, y tengo que reconocer y decir que es una portada preciosa, y ya me hubiera gustado tenerla a mí como foto para el título de este blog, pero por respeto a la Obediencia y al artista, he preferido dejarla, con mucho dolor de corazón, por la que actualmente ocupa el titulo de este blog.
Eso sí debajo de esta extaordinaria introducción pictórica, se encuentra la unica reseña de un Hermano , que ha pasado al Oriente Eterno: Roger Leveder, que es la única que se ha "colgado" en toda la sección, y que expongo para conocimiento de todos, y animo a que signa colocando a aquellos que pasan al Oriente Eterno.
Víctor Guerra
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IN MEMORIAM ROGER LEVEDER - 28.06.1998 Roger Leveder fue iniciado en la R.·. L.·. Minerva Lleialtat nº 1, al O.·. de Barcelona, el 13 de junio de 1981. Fue Venerable Maestro de la R.·. L.·. Hermes-Tolerancia de Madrid y de la R.·. L.·. Miguel de Cervantes de Barcelona. En el REAA alcanzó el Grado 33º y último. Fue Gran Maestre de la Gran Logia Simbólica Española entre 1987 y 1993. | |||
El 28 de junio de de 1998 ha quedado grabado a fuego en nuestro corazón como el día en que te perdimos, querido hermano Roger, como el día en que tu ausencia definitiva, brutal, inexplicable, nos dejaba el vació de tu fraternidad. Nunca antes había sentido de un modo tan intenso la tristeza y el dolor y –como dice a menudo Rospi, tu compañera- aun me imagino que me llamaras por teléfono o que aparecerás en casa para compartir unas horas de discusión interminable. En Collserola, en el funeral laico que tu habías querido, de la misma forma que tu vida y tu muerte fueron laicas, las intervenciones de algunos de tus amigos y, sobre todo, una emotiva y sincera carta de tu hijo Erwan, expresaron espontáneamente el dolor por la perdida, el amor por ti y la nunca agotada capacidad de asombre ante tu carácter, a menudo, imprevisible. Hoy, en el Templo, en el espacio sagrado en el que hemos dejado en el umbral los metales, es decir, los orgullos, las envidias y las incomprensiones, ya no puedo recordar las injusticias que algunos te hicieron padecer, sino solo tu trabajo cotidiano de obrero de la construcción del templo de la humanidad. Las viejas enfermedades infantiles de los francmasones como la cordonitis, nunca se te contagiaron, porque del alba al anochecer, en los seis anos de tu gran maestría, y antes en Madrid, y también después, tu vida era trabajo serio, riguroso, de reconstrucción de la Francmasonería liberal española. Al principio, toda la Gran Logia Simbólica cabía en tu Amstrad, casi de juguete, aunque donde en realidad la tenias, era en tu cabeza, y después –gracias al orden que tu impusiste- en la oficia de Avinyó, 27. Te alegraba levantar columnas de nuevos talleres y ponías en ello todo tu entusiasmo. Te acordabas de los nombres de todos y siempre estabas dispuesto a llamar a éste por teléfono o a visitar a aquél en su Oriente o a mandarnos a tus Oficiales de aquí para allá, desde una instalación de luces en Málaga a un comité del Clipsas en Ginebra. No te cansabas de ser pedagogo con nosotros, insulsos materialistas de pocos vuelos, para descubrirnos la espiritualidad del símbolo, las raíces del humanismo masónico, en una tradición universal que, desde los grandes iniciados, agrupa a todas las personas que han sido capaces de pensar en el hombre como en un ser libre. Aprendiste muy rápido la esencia de la Francmasonería como escuela de formación de ciudadanos y ejerciste enseguida del maestro sabio que la Orden necesitaba. Los Estatutos, el libro de rituales corregido hasta el cansancio, la decoración de los talleres, la búsqueda de las fuentes… hasta el video del Museo de Salamanca y la relación con los académicos especialistas en el tema fueron algunos de tus esfuerzos. Con un Norte muy claro, una masonería laica, liberal y progresista., asi con todas las letras, sin tapujos ni concesiones. Una masonería entendida como compromiso con los valores de la tolerancia y del progreso. Una masonería que describiste en tus escritos que habrán de publicarse de nuevo como instrumento de trabajo y de reflexión para todos. Joan Francesc Pont A MI MAESTRO Y AMIGO, ROGER LEVEDER (ALONDRA) Fue en Madrid, corriendo el año 1983. El Q.·. H.·. Roger Leveder, siendo él Maestro masón y yo Aprendiz, comenzamos la reforma de un piso en la populosa calle Bravo Murillo que, meses más tarde, se transformaría en el primer Templo de la GLSE en Madrid. De su propia mano, allí aprendí operativa y especulativamente qué significan las orientaciones cardinales del Templo, la gama de azules en la bóveda celeste, los tres, dos y un escalones del Venerable Maestro y de los Vigilantes, el damero en el centro del Templo, las tres columnas dórica, jónica y corintia, los candelabros de las Tres Luces, los cuadros de cada grado… Al mismo tiempo que íbamos construyendo el Templo físico, él, el Maestro masón, respondía a mis múltiples preguntas de Aprendiz sorprendido. Fue una época de construcción masónica en este Oriente madrileño, de tanteos, de aproximaciones, procurando no salirnos de la escuadra y el compás. Se trataba de una francmasonería incipiente, sin tradición, con gran escasez de maestros, en un Madrid poco dado al asociacionismo, a la disciplina organizativa aceptada. En estas circunstancias y quizás cometiendo errores, hubo un crecimiento desigual y no exento de conflictos. Pero gracias a ese trabajo callado y constante del Maestro Roger Leveder, hoy existen tres Logias en Madrid y con amplias posibilidades de seguir levantando más columnas. En nuestro largo y, a veces, proceloso caminar masónico, tu has sido el primer Maestro que ha marcado profundamente mi condición de francmasón. Hoy, Q.·. H.·. Roger, te recuerdo con una triste emoción y lleno de cariño y de agradecimiento, pues, a pesar de tu conocida reserva con relación a los problemas personales, en nuestras largas conversaciones madrileñas, hemos hablado de lo humano y lo divino como de todo lo relacionado con la francmasonería. Después de una corta, pero durísima enfermedad, llevada con esa entereza y dignidad que te caracterizaba (aun recuerdo nuestra reciente conversación, antes de ser intervenido, sumido en el dolor físico), has pasado al Oriente Eterno. En cierta ocasión, en tus años madrileños, hemos hablado de esa expresión. A pesar del Ritual Masónico Fúnebre, ninguno de los dos sabíamos muy bien lo que realmente significaba esa expresión de Oriente Eterno, pero lo cierto es que nos producía cierta paz interna, así como una especio de comunión cósmica, dentro de ese extraordinario y aparente caos de galaxias, de millones de estrellas y de mundos, de energía y de luz. No sé lo que hay al otro lado, pero me gustaría suponer que podría existir un mundo de luz creativa. Alberto Gonzalez Marcos NOTA: Textos tomados de la Pagina de la Gran Logia Simbolica Española. | |||
viernes, 13 de febrero de 2009
Reflexiones sobre la Muerte y los Cementerios
El Golem Gustav Meyrink
sábado, 7 de febrero de 2009
Los Cementerios Civiles. La Almudena (II)
A la entrada del Cementerio Civil, a la izquierda como no podía ser menos, frente por frente a los Presidentes republicanos: Salmerón y Pi y Margall, se encuentra el mausoleo el “abuelo socialista”: Pablo Iglesias, un gran mausoleo, como puede verse en estas dos fotos.
Más sencillo es el cenotafio de Dolores Ibarrurri, “La Pasionaria”sin símbolos estridentes, y cuya tumba tanto me recuerda por su sencillez a la de Rosario de Acuña.
También el olvido están presente en los “corralitos” o sea en la Cementerios Civiles
El tiempo carcome las tumbas, los símbolos……
Berta Weiss, quien no se quien, me llama mucho la atención la característica pirámide sobre su tumba , es un personaje del telefilme norteamericano Holocausto, basado en la novela homónima de Gerald Green, dirigido por Marvin Chomsky (1977-1978) e interpretado en los principales papeles por Tom Bell (Elchman), lan Hom (HimIer), David Warner (Heydrich), Anthony Müller, miembro del Partido Nariarty (Erik Dorf), Deborah Norton (Marta Dorf), Fritz Weavei (Joseph Weiss), Rosemary Harris (Berta Weiss),
MIguel de Morayta Sagrario, duerme en el más profundo silencio, y casi que olvido, mientras los masones actuales recuerdan a sus Grandes Maestres de la última hornada, o están enredados en el tema la Recuperación de la Memoria Histórica… se demuestra que son, digámoslo en plural , somos incapaces de rendirle un homenaje al Gran Maestre Morayta, unificador y el gran muñidor de los que fue la Masonería del siglo XX
Se inició en masonería en la Logia Mantuana de Madrid. Su nombre simbólico era Pizarro. Alcanzó el Grado 33º. Fundó el Gran Oriente Español en 1889, tras unir el Gran Oriente de España y el Gran Oriente Nacional de España. Miguel Morayta fue proclamado como primer Gran Maestre, y ocupó el máximo cargo de 1889 a 1901, y más adelante desde 1906 hasta su fallecimiento en 1917.
Los símbolos masónicos y los gorros frigios tan unidos en un tiempo
No siempre los símbolos representan lo mismo
La tumba de Mario Roso de Luna, teósofo y masón y un gran escritor siempre me ha gustado su libro El Tesoro de los Lagos de Somiedo. Aún no me explico como mis paisanos astures de Somiedo no sacan más partido a Roso de Luna y su libro.
Aún hoy los símbolos de cada uno…, todavía se insertan en las tumbas como vemos en la de estos dos comunistas.
Textos y fotografias @ Victor Guerra
viernes, 30 de enero de 2009
Los Cementerios Civiles . La Amudena (I)
Los cementerios son la nuestra memoria histórica, la pasada, la reciente y la actual, ello son el libro abierto en el que se escribe nuestra historia, nuestra concepción de la vida y la muerte, de la estética , y no dejan de ser , aunque esa huella se ha desdibujado con la abolición de los “corralillos” la huella de nuestra “incapacidad para una vida civil- como dice José Jiménez Lozano- y de la intolerancia religiosa, filosófica, social y política que no solo ha venido dividiendo , y con frecuencia enconadamente, a los españoles en vida, sino que también los ha venido separando a la hora de la muerte”
Los cementerios en España se pueden, o se podían dividir en dos clase católico y civiles.
Entrada del Cementerio Civil de la Almudena (Madrid)
A los primeros ya les dedicaremos tiempo y espacio, a los segundos, hoy ya desaparecidos, fueron esos recintos malditos, a los cuales los chavales mirábamos con terror, cuando podíamos escaparnos en el transcurso de alguna visita íbamos para ver que había en esos sitios, cerrados a cal y canto, y que eran fruto de la más indigna indiferencia.
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Larga fue la lucha para que tales recintos tuvieran la dignidad merecida, pero la casta que la Iglesia católica montó, dignificando hasta el extremo más exagerado la muerte del “Creyente”, y haciendo indigno de homenaje al “Increyente” al estúpido ateo, al liberal , que no tenía en esta España de “castas” derecho a la dignidad, por lo cual mucho fueron allí arrojados como perros, y otros muchos se salvaron porque las familias hicieron o corrieron todo tipo de situaciones para evitar tal escarnio.
Por eso cuando fui a visitar el Cementerio de la Almudena me encontré con un gran recinto funerario, donde la dignidad fue lograda por combate duro contra los cogolludos, logrando en épocas gloriosas aunque cortas que estos recintos segregados tuvieran una dignidad hasta casi diríamos imponente…
Cementerio civil de la Necrópolis del Este
“La antigua carretera de Vicálvaro, hoy Avenida de Daroca (parte a la derecha de la calle de Alcalá, superada la Plaza de las Ventas, nada más cruzar el puente sobre la M30), separa todavía el que fuera Cementerio civil del resto del Cementerio del Este (antes cementerio católico, conocido como de Nuestra Señora de la Almudena), aunque hoy, en teoría, ya no existan diferencias entrambos.
En 1877 el Ayuntamiento de Madrid, presidido por José Abascal, convocó un concurso para la construcción de un gran cementerio que debía situarse en el entonces término municipal de Vicálvaro, en los terrenos de la Elipa. Ganaron el concurso los arquitectos Fernando Arbós y José Urioste, y el proyecto de la gran Necrópolis del Este de Madrid quedó aprobado el 31 de octubre de 1879, dejando previsto un monumental trazado concéntrico ajustado a la topografía (cuya construcción no culminaría hasta 1925). Una mortífera epidemia de cólera aceleró su inauguración, que se produjo el 15 de junio de 1884 como Cementerio de Epidemias. A partir de septiembre de 1884 quedaron ya clausurados siete de los once cementerios hasta entonces existentes en Madrid (se mantuvieron las sacramentales de San Isidro, de San Justo, de Santa María y de San Lorenzo), y una Real Orden de 10 de septiembre de 1884 aprobó el reglamento particular del nuevo Cementerio del Este.
Un año antes otra Real Orden, de 2 de abril de 1883, había dispuesto que en todos los ayuntamientos cabezas de partido judicial de España, o en aquellos mayores de seiscientos vecinos, se estableciese al lado del cementerio católico, pero respetando el cerramiento de éste y con entrada independiente, un espacio de terreno cerrado destinado al enterramiento de los muertos fuera de la comunión católica, como cementerio civil (en el sentido preciso de no católico).
De manera que, recién aprobado el reglamento del nuevo cementerio madrileño, pudo también inaugurarse el Cementerio civil de la Necrópolis del Este, lo que se produjo con el enterramiento de Maravilla Leal González, fallecida el 9 de septiembre de 1884, a los veinte años de edad.
En 1894 se levantó por suscripción popular el mausoleo del librepensador Ramón Chíes; en 1901 el de Francisco Pi Margall, segundo presidente republicano. Al Cementerio civil del Este se han ido trasladando los restos de otros fallecidos, en un curioso peregrinar de necrófilas resonancias supersticiosas: los de Estanislao Figueras (primer presidente de la primera república española, fallecido en 1882, trasladado al mausoleo erigido en 1892 por suscripción popular), los de Nicolás Salmerón (tercer presidente republicano español, fallecido en 1908, al monumento levantado en 1915), los de Julián Sanz del Río (fallecido en 1869) y los de Fernando de Castro (fallecido en 1874) –trasladados el 18 de junio de 1905 desde el cementerio civil de la Puerta de Toledo–, los de Julián Besteiro (fallecido en Carmona en 1940, en cuyo cementerio reposaron hasta 1960 en que fueron trasladados a Madrid), &c. En el antiguo cementerio civil del Este pueden contemplarse además el mausoleo de Pablo Iglesias, y las tumbas de Gumersindo de Azcárate, Urbano González Serrano, Francisco Giner de los Ríos, Francisco Largo Caballero, Jaime Vera, Pío Baroja, José Laín Entralgo, Américo Castro, Xavier Zubiri, Blas de Otero, Dolores Ibarruri, Julián Grimau, Enrique Lister,”
Reseña tomada del Proyecto filosofía e español
Ramón Chies murió en Madrid en 1894, fue el Director de Las Dominicales de Librepensamiento, nótese los tres puntos en la parte superior del cenotafio.
Un poco más allá , se levanta otra tumba, también de porte imponente, el mausoleo dedicado a Pí y Margall
Estos dos fueron conocidos y reconocidos masones, quien aún está en duda y se está estudiando su adscripción a la masonería en Nicolás de Salmerón , que cuenta también con otro gran mausoleo.
y lo que no podía faltar en este cementerio en el que se van varios simbolos masónicos entre ellos la famosa Columna Rota,
O símbolos triangulares más modernos
Sobre un cenotafio de un enterramiento en tierra, uno de los símbolos masónicos por excelencia
El compas y la escuadra y la “G” rematadas por hojas de Acacia
Textos y fotos @ Víctor Guerra
domingo, 25 de enero de 2009
UN PASEO POR LOS CEMENTERIOS DE BAYONNE
Hace unos días tuve que subir hasta el Capitulo Masónico de Rito Francés en que trabajo cada mes o dos meses, situado en la zona de Bayona-Dax (Francia), y aproveché, ya que me había tomado un par de días libres para ver los distintos campos funerarios de la ciudad de Bayona,.
El que visité fue el Cementerio de San Etienne y del Cementerio Israelita,como aparece en varios folletos, aunque este último no se puede nada más que entrever ,dada la alta muralla que lo circunvala, aún así, por uno de los laterales medio se puede contemplar su enorme dimensión.
Visité otro cementerio más cerca del casco urbano de Bayona, que no me acuerdo como se llamaba, y todo ello con la intención de buscar iconografía funeraria masónica, de la que por cierto encontré escasa muestras, aún así hay otros motivos que merecieron mi atención u de lo cual os dejo un muestra de lo fotografiado.
Una moderna tumba con la columna rota, muy típica de los enterramientos masónicos y con la bandera USA pintada en la columna
Otro ejemplo de columna rota, un poco más antigua, y sobre la que se ve una cruz superpuesta más reciente, esta especie de cristianianización de la tumbas de los librepensadores se ve bastante a menudo, muchas veces reintroducida por las familias del fallecido.
El mismo motivo funerario, más antiguo, data de finales del siglo XIX , y puede verse aún la estructura a modo de galería acristala que lo protegía la tumba.
Simbología funeraria muy típica en las zonas vascas y más en los cementerios vasco-franceses donde he visto estelas de este tipo muy viejas.
Motivos católicos en las tumbas de la “laica Francia”
Vista general del Cementerio
Tumba de unos de los prohombres de Bayona: Lormand, y una representación suya ayudando a los más desfavorecidos, se le retrata con mucha distinción, con pajarita incluida.
Cambiando de Cementerio, di una vuelta completa al recinto funerario de los “Israelitas” y esto es lo que entreví por entre los cierres alambrados, cuya fotografia con la malla no deja de ser una paradoja, recordando lo de estos días en Gaza.
Vista desde el exterior del Cementerio Judío, frente al de Saint Etienne, y que por cierto es enorme, y que da la noción de lo grande que fue la comunidad judía de Bayona, y su antigüedad.
Otra vista del Cementerio, zona Norte, más moderna, al fondo se ve la iglesia de Saint Etienne.
Espero les resulte interesante. Símbolos masónicos, casi que quitando las columnas rotas, apenas si vi alguno.. había como han visto otras cosas y motivos.
Víctor Guerra


